Barcelona-Doha, 6 horas y pico. Doha-Kuala Lumpur, casi 8 horas más de vuelo. Ver tres películas, conocer dos chicas españolas, un señor Malayo y un viajero Belga, dormirme y despertarme seis veces, leer un libro, comer cuatro veces y beber tres cervezas.
Había llegado al lugar que había estado imaginando en mi mente durante casi dos meses.
Después de recoger mi mochila en el aeropuerto, directo al bus que me llevaba a la estación central de Kuala Lumpur. Allí había quedado con Nigel Lee, el chico malayo que conocí a través de Couchsurfing y que me iba a alojar en su casa los primeros días.
Y vaya días... parece que la suerte siempre está de mi lado. Gracias a que Nigel tenía coche, hemos visitado las "Batu Caves", Chinatown, un templo indio, otro templo chino, las famosas torres Petronas (KL Twin Towers) e incluso ayer fuimos con su familia a un festival chino muy curioso. He podido vivir en su casa como un rey, sin preocuparme por nada y aprendiendo muchísimo sobre la vida aquí.
Varios aspectos impresionan en Malasia al llegar:
- El calor continuo que hace, lo que provoca que el agua se evapore enseguida y que por ello cada día caiga durante unas horas una lluvia espectacular. También provoca que en todas partes haya ventiladores o aire acondicionado puesto a tope y que me tenga que duchar como mínimo dos veces al día para aguantarlo.
- La gran diversidad cultural, conviven Malayos con Indios, Chinos y personas de todos los países asiáticos diría yo. Muchos tienen su propio barrio, como Little India o Chinatown y son divertidísimos de visitar. La comida merece un capítulo aparte, pero lo añado aquí, ya que la enorme variedad de platos que hay se debe a esta convivencia de culturas. No puedes recorrerte una calle entera sin encontrar varias paradas en las que comprar algo para picar.
- Los precios si vas a los sitios adecuados. Comer me ha costado hace un rato 2 EUR (7.8 MYR), el ticket de metro 0.40 cent (1.6 MYR), la habitación para pasar la noche casi 9 EUR (35 MYR)... aunque por otra parte es una ciudad en el que el desarrollo es continuo e imparable, en todas partes se ven obras y enormes edificios en construcción. Seguro que año tras año los precios van aumentando a la par que su economía evoluciona.
Ahora mismo está diluviando fuera y escribo desde un Hostel, donde tengo una habitación de 2x2 metros con una cama y un ventilador, sin ventanas y con unos bichitos negros muy curiosos como roomates. Estaré por aquí unos días sin hacer nada más que vivir, pasear, observar, comer, escribir y pensar qué haré a partir de ahora. De momento hay una opción a punto de hacerse realidad a partir del próximo Domingo, iré actualizando...
Nigel me había ofrecido quedarme en su casa hasta que encontrara un lugar en el que trabajar o hasta que quisiera irme de viaje a visitar el país, pero amablemente le he dicho que tengo que estar solo para ir aprendiendo a vivir por mi cuenta: ir a comer por ahí, comprar lo que necesite, reservar una habitación, lavar la ropa, conocer gente... ¡seguro que volveré a verle! Si todos los Malayos son como él y su familia, este país es espectacular.
(famous KL Twin Towers of Petronas)
(at night!)
(people walking around Chinatown)
(yesterday's dinner)
(spectacular Little India)
(many buildings under construction everywhere)
(my huge room in a Hostel near KL Sentral)
(Indian Batu Caves)
(with Nigel yesterday in a night chinese festival!)















