Estas últimas entradas referidas a mi viaje no estarían completas si sólo enseñara la "cara amable" de mi vida. Porque mi vida, como la vuestra, no es una película. También me pasan cosas que preferiría que no pasaran y aprendo de ellas. Así que en este post creo que toca mostrarlas.
Estaba dudando si escribirlo o no, ya que mi familia también lee el blog. Sobre todo por mi madre. Pero sé que ella sabe que me siempre me cuido y estoy perfectamente, así que me arriesgo.
Primero de todo, hace unos días me levanté con los dos brazos llenos de picadas. Si sois aprensivos o delicados os recomiendo que no miréis las fotos del final del post. Dan un poquillo de asco.
Sí, sé que ya has bajado la página y las has mirado. Yo he avisado.
Pensé que habrían sido los mosquitos, que es lo típico de aquí, así que no le dí mucha más importancia y me instalé una mosquitera.
Al despertarme al día siguiente lo tenía mucho peor... cientos y cientos de picadas que escocían. Por suerte cuando me fui me "obligaron" a llevarme unos cuantos medicamentos en la mochila y también tengo una doctora-online, una amiga que sabe del tema y a la que puedo acudir si me pasa algo así. La verdad es que no sé que habría hecho sin ella, pues al final descubrió que no eran mosquitos, sino chinches que había en las sábanas. Y no, yo tampoco sabía qué eran los chiches. Ahora por suerte o desgracia soy un experto en esos bichitos.
Lo peor es que se habían metido por todas partes, en el equipaje, en la ropa... tuve que lavarlo todo de golpe y también he estado varios días curándome los brazos, hasta hoy, que están perfectos y solo quedan unas leves cicatrices que irán desapareciendo. Me he dado cuenta de que cuesta muchísimo disfrutar de la vida sin salud, seas quien seas, estés donde estés y tengas lo que tengas.
Lo siguiente es el estado de ánimo. No me levanto todos los días feliz y contento, ya me gustaría a mí. Hay días que da cierto miedo afrontarlos, porque no sé dónde voy a dormir, ni si encontraré el sitio al que voy, ni dónde comeré ni nada de nada. Entonces toca confiar en la vida y, al final, siempre es como tirarse por un precipicio sin ver el fondo e ir a parar a un gran colchón de plumas que amortigua la caída, porque todo sale bien. Incluso mejor de lo esperado. Ojalá llegue el día en que pueda afrontar esta incertidumbre sin el más mínimo miedo, eso quiero aprender.
También entra aquí el tema lavabos. No es ninguna broma, la mayoría de occidentales cuando viajan a un país menos desarrollado tienen problemas estomacales. Y siempre piensas que a ver si te va a coger algo en medio del camino y no tendrás un lugar a donde ir. Por suerte a mí me han respetado en este aspecto y toda la comida me sienta bien, incluso mejor que en Barcelona. Supongo que será porque todo aquí es más natural, además de que me cuido y que mi hígado no tiene las toxinas típicas del alcohol de los fines de semana.
Otras personas me han preguntado que si me siento solo. En contadas ocasiones y durante muy poco rato. Más bien al principio del viaje, cuando TODO era realmente nuevo para mí. La verdad es que estoy teniendo mucha suerte en este aspecto, pues estoy encontrando personas espectaculares en mi camino y por supuesto tengo conexión a Internet en casi cualquier parte para poder enviar un mail o conectarme a Facebook o Skype y en segundos estar hablando con alguien de España.
Lo último es el tema dinero. Mi idea es viajar durante bastante tiempo, lo suficiente para ver al menos todo el sudeste asiático y, si es posible, todo el mundo. Tengo dinero para varios meses que he ido ahorrando, pero al no tener fecha de vuelta cuesta ver como la cuenta bancaria va disminuyendo cada semana. Por supuesto ya he pensado varias soluciones, como trabajar aquí de local aprovechando que tengo bastantes meses de visado, seguir trabajando por Internet como he hecho este último año de autónomo en el marketing online o incluso viajar después a otro lugar más "rico" y trabajar allí. Hay miles de opciones disponibles.
Y al final de todo el post tengo que poner un gran PERO. Ya que a pesar de esto que he comentado, sigo pensando que éste es el mejor paso que podía haber dado en este momento en mi vida. Todo está saliendo mucho mejor de lo que esperaba -y mira que yo lo esperaba bueno- y el aprendizaje está siendo brutal.
(now I'm OK mom...)
(...I promise you!)





















