15 de agosto de 2012

121 | Curso Dale Carnegie

Este curso que hemos terminado ahora en verano era mi último año de universidad. En teoría tenía que haber acabado unos meses antes, el caso es que me quedaban unas cuantas asignaturas sueltas. Nunca he sido buen estudiante cuando me he sentido "obligado", siempre he preferido aprender todo por mi cuenta y no me arrepiento de ello: el plano profesional me han ido especialmente bien.

Ya que tenía más tiempo libre ahora que no tenía clases decidí que tenía que mejorar en mi punto más débil: la comunicación oral. La comunicación escrita la tenía bien cubierta, escribir en este blog regularmente me ha ayudado mucho en este aspecto.

Quería poder hablar en público sin miedos, con soltura y transmitir mis ideas mejor de lo que lo hacía. ¡La comunicación lo es todo en relación con los demás! Así que un día me acordé de Dale Carnegie, un curso muy famoso que toma su nombre de la persona que lo fundó y del cual había leído algún libro.

Busqué en Google y me puse en contacto con ellos: Curso intensivo de 8 semanas (Junio y Julio) en Barcelona, los miércoles de 18.30h a 22h por la cifra total de 1.200 €. Lo primero que pensé es que era carísimo, luego consulté a algunas personas que conocía que lo habían hecho y me acabé por convencer: si quería mejorar en este aspecto de mi vida quería aprender con los mejores.

No os voy a explicar aquí en que consisten las clases ni como están organizadas, solo diré que mi decisión fue acertada y que el curso vale lo que cuesta. Es casi todo práctico y eso es lo que hace que las personas que pasan por allí aprendan tan rápido. He pasado 8 semanas increíbles, en las que he conocido a personas espectaculares, tanto mis compañeros de curso como el trainer y los ayudantes.

Curso Dale Carnegie
(haz click en la imagen para agrandar)

Lo mejor es que no solo te enseñan a hablar en público con soltura, el curso tiene como subtítulo "Habilidades para el éxito" y así es... aprendes a mejorar  en multitud de aspectos tanto del ámbito profesional como el personal. El cambio que vas viendo poco a poco en ti mismo y en tus compañeros es absolutamente espectacular, empiezas siendo una persona y sales cambiado a mejor. 

Me gustaría desvelar más cosas acerca de lo que se hace en las clases, pero os dejo que lo descubráis por vosotros mismos si os apuntáis algún día, tened por seguro que no os arrepentiréis.

¡Buen verano a todos!

31 de julio de 2012

120 | Los Ocho Niveles de Conciencia

-¿Cómo que otro nivel de conciencia?

-Sí, podríamos decir que más elevado, por explicarlo de alguna manera.

-¿Tu crees? ¿Y cómo sabes en el nivel que estás?

-¿Has leído alguna vez a Timothy Leary? Él comenta que existen 8 niveles de conciencia, muy diferenciados entre sí. Tú simplemente sabes en el que estás, aunque también puedes tener rasgos de varios de ellos.

-¿Pero esto se lo ha inventado él? no es científico ni viene de ningún sitio, supongo.

-Así es, otras personas también se han dado cuenta de estos “niveles” y los han clasificado de otra manera, aunque siempre de forma parecida. Simplemente es que me gusta como lo explica Leary, es sencillo de comprender…  ¡se lo compro!

-Jajajaja. A ver, empieza.

-Antes de todo lo que hay que saber es que los cuatro primeros niveles se refieren a la parte izquierda del cerebro, la racional y analítica, que nos sirve para sobrevivir en la tierra, y los cuatro últimos se refieren a la parte derecha, la creativa, mucho más mística, que nos serviría para comprender el más allá.

-Ojo, esto son palabras mayores eh. Cualquiera te tomaría por loco.

-Jajajaja, lo sé. De hecho, no se lo puedes contar a cualquiera porque te miran con una expresión bastante extrañada… pero vamos al lío: El problema es que en nuestra sociedad actual nos educan desde pequeños en este lado izquierdo que te comentaba. En el colegio tienes que resolver problemas lógicos, de números… todo tiene que ser explicado desde la racionalidad. No te enseñan inteligencia emocional, asertividad, comunicación, habilidades interpersonales… ¡nada de lo que realmente importa! Y como ves, las actividades propias del lado derecho, como las clases de arte o música son consideradas de “menor valor”.

-Es verdad, cualquiera aprobaba esas… eran clases de coña siempre.   

-Sí, recuerdo que mi profe de música en el cole era malo, malo. Jajaja. Total, que empiezo ya con los circuitos, que nos vamos por las ramas: El primero es el circuito de biosupervivencia y se activa después del nacimiento. El mundo se divide entonces en cosas buenas-y-malas; unas son buscadas, las otras se evitan. Depende de lo que nos pase en este circuito nuestra actitud posterior puede estar determinada, fija muchas de las actitudes de confianza y sospecha para toda la vida.

-Vale sí, cuando eres un bebé.

-Exacto, y lo que te pase en esta etapa es importante posteriormente... Seguimos, el segundo se llama circuito emocional y explica que se produce cuando pasas de gatear a caminar, dejando de ser un individuo pasivo (como lo eras en el primer circuito) para convertirte en alguien lleno de exigencias. Empiezas a distinguir las dimensiones  arriba-abajo, ves como los niños mayores mandan sobre los más pequeños… y eso tendrá influencia en tu vida posterior con un comportamiento dominante y agresivo, o por el contrario dócil y solidario. Por ejemplo, leí que muchos políticos y militares son personas que se quedaron en este segundo nivel y no han evolucionado en sus vidas.

-Interesante… ahora los entiendo a los pobrecillos.

-El tercer circuito es el laringeomanual  y se corresponde a la habilidad para construir modelos mentales de nuestro entorno. Se activa cuando el niño empieza a manejar herramientas y a emitir y recibir señales laríngeas, a hablar, por decirlo claro.

El lenguaje popular suele llamar a la realidad del primer circuito "conciencia": la sensación de estar en el aquí y ahora, en el cuerpo y con vistas a la supervivencia del cuerpo, atraído por los alimentos y rechazando los peligros que se encuentra. El segundo circuito, en este mismo lenguaje, se llama "ego". El denominado "ego" es el sentido de nuestro estatus, la manera cómo nos vemos a nosotros mismos en relación a los demás, siempre disputando su estatus dentro de la jerarquía de la tribu, la sociedad. El tercer circuito es lo que solemos denominar "mente", la capacidad de recibir, asimilar y transmitir señales producidas por la mano (con herramientas) o por el lenguaje. Se implica en la cultura humana y se enfrenta a la vida con un complejo sistema de artilugios y simbolismos artificiales.

Es interesante comprobar como este circuito es usado por algunas personas en sustitución del segundo: “Soy más listo que tú, luego estoy encima de ti“. A pesar de lo patético que puede ser, lo que estamos contemplando es un condicionamiento cultural muy arraigado en nuestra sociedad. Y esto nos lleva al cuarto circuito…

-Tranqui, no te interrumpo.

-El cuarto circuito es denominado sociosexual y se suele activar en la adolescencia, con los primeros orgasmos o experiencias sexuales, iniciando la metamorfosis para convertirse en adulto. Aquí la persona es consciente del colectivo y adopta su máscara social, su actitud hacia las personas concretas: desde el rechazo hasta la relación sexual, pasando por todos los matices intermedios.

-Vale, hasta aquí todo más o menos claro. ¿Tú decías entonces que la mayoría de personas están en este último circuito y no pasan de ahí?

-Sí, por desgracia… Leary los llama circuitos terrestres y lo comprendo: para mí esto es sobrevivir, no vivir. Empiezas a vivir a partir del quinto circuito, cuando te das cuenta de lo que en realidad ES la vida.

-Entonces nosotros estamos en el quinto ¿no?, con este cambio espectacular de los últimos meses…

-Claro, tampoco es que estemos en uno concreto, sino que tenemos rasgos de varios, aunque es cierto que el quinto es el más parecido: ya verás como todo lo que viene ahora te suena. Y ese paso del cuarto al quinto es, como tu dices, el más espectacular, ya que entonces es cuando empiezas a vivir de verdad. Hasta ahora hemos comentado los circuitos relativos a la realidad cotidiana, la realidad del día a día y no hemos tenido ningún problema en entender aquello de lo que hablamos. Pero ya toca entrar en toda la parafernalia mística y metafísica que no conocemos, no creemos o nos da miedo encontrar… En estos circuitos que explicaré ahora ya no es concebible el componente robótico e inconsciente de los cuatro inferiores. Así, el quinto circuito es el neurosomático y en él saltas de un hemisferio a otro del cerebro. Se activa de muchas diversas formas, una de ellas muy curiosa por ejemplo es la que le pasa a los astronautas cuando ven la tierra en perspectiva desde el espacio.

Cuando das la vuelta a la Tierra cada hora y media reconoces que tu identidad no tiene que ver con un lugar concreto sino que está ligada a la totalidad del planeta, lo cual implica, necesariamente, una transformación. Cuando miras hacia abajo no percibes ningún tipo de fronteras [...]. Cientos de personas matándose unos a otros por una línea imaginaria que ni si- quiera puedes llegar a percibir. Desde aquí el planeta es una totalidad tan hermosa que desearías coger de la mano uno por uno a todos los individuos y decirles: «¡Míralo desde aquí. Date cuenta de lo que es verdaderamente importante!».

Este paso al quinto circuito durante la historia siempre ha sido reservado para aquellas personas ricas, de alta posición o de casta especial, porque no tenían que preocuparse de la vivencia de los circuitos inferiores; obtención de comida, recursos… tenían tiempo para dedicarlo a pensar, diciéndolo claro.

-Si… puede que no seamos ricos ni de alta posición, pero tiempo libre tenemos de sobras ahora mismo. Y lo mejor es que ese tiempo libre no solo lo dedicamos a realizar actividades, sino que dedicamos buena parte a pensar y conversar. ¿Y que dice Leary sobre lo que puedes hacer en este circuito, o como cambias tu forma de ser?

- Bueno, dice que el dominio de este circuito nos lleva al control de los sentidos y los estados de ánimo. ¡Se aprende a estar de buen o mal humor de la misma manera que se sube o baja un brazo!

-Jajajaja, es verdad, nos pasa a nosotros. Ahora te das cuenta de que no hay nada malo en la vida, que todo es aprendizaje… Cuando pasa algo que no te gusta sabes que la vida te lo pone ahí… puede que en un principio te joda, pero luego lo piensas y ves que sirve para avanzar y aprender, lo único que tienes que hacer es fluir con la vida y no luchar contra lo que te pasa, aceptarlo.

-¡Entonces es cuando cambia todo!

-Es increíble…

-Nos ha cambiado la vida entera. Aparte de darnos cuenta de miles de cosas interiormente, eso se nota exteriormente. Si te fijas, nuestra personalidad ha cambiado, somos mucho más abiertos, más alegres, más carismáticos a la vez que más reflexivos… y lo bueno es que todo lo que pensamos lo aplicamos después a la vida diaria. Esa seguridad que te da el saber se transmite sin querer a los demás y actúas y te ven diferente. Yo, al menos, soy mil veces más feliz. Y eso lo transmito a las demás personas cada día.

-La felicidad que te da el saber, el ser consciente, es millones de veces más potente que la que te da la ignorancia…

-Ya lo ves, ¡es así! no tiene comparación… si pasamos al siguiente, el sexto es el circuito llamado neuroeléctrico. Como aún nosotros dos no hemos llegado a él no te puedo describir exactamente con mi propia experiencia cómo es… pero igualmente te comento lo que dice Leary, que es muy interesante:  Cuando pasas al sexto te das cuenta de ti mismo como algo separado de los mapas de realidad inferiores, los anteriores circuitos, y está tan alejado de las realidades terrestres que aquellos que han accedido a él apenas pueden comunicarlo a la humanidad normal (los circuitos uno a cuatro), y casi no pueden entenderlo los ingenieros del quinto circuito.

Algunas de las características que se comentan de este cerebro son: alta velocidad, posibilidad de libre elección, relatividad, capacidad para fusionar haces de percepción y dirigirlos hacia la construcción de una realidad a medida del usuario…

-¿¡Quee, qué qué!?

-Jajajaja, sí, es sorprendente pero es así, como suena. Tú creas tu realidad y tienes la capacidad de programar la propia programación. Desde este circuito, la política, la guerra, las peleas… todas las luchas entre dos partes se ven como una estática obra de teatro imbécil. Desde aquí, eliges conscientemente si te sitúas o no en el plano de realidad de la otra persona, no te dejas llevar por los dogmas y enseñanzas que te han metido en la cabeza desde que eras pequeño…

Nos prepara también para tener una comunicación postverbal, en la que ya no se utilizará el habla sino que ésta se sustituye por señales neuroeléctricas,  directamente retroalimentación, telepatía y conexión computacional.

-Estamos entrando en un cuento de ciencia-ficción… ¡pero me gusta! ¿Cómo se llama el séptimo?

-El séptimo es el circuito neurogenético y es el nivel de la inmortalidad consciente: no te das cuenta, sino que sabes que vivir en este mundo es sólo un paso más, que cuando mueres no se acaba todo, sino que tu conciencia continúa en otro nivel superior. Son los que llegan a este nivel los que hablan de inmortalidad, reencarnación, memoria de vidas pasadas, profecías del futuro… es una de las características provenientes de poder acceder a partes del llamado “inconsciente colectivo” del que hablaba Jung y a la “memoria de las especies”, de los que hablaremos otro día, son muy interesantes…

Sabes que todas las especies forman parte del único organismo, la Vida. Los dioses y diosas, los espíritus animales y todos los arquetipos residen aquí, donde se establece contacto con lo que podríamos llamar inteligencia Mítica.

En este nivel se supone que la mente se hace consciente del diálogo del propio ADN dentro de lo vivo y quizás sea en este estado donde espacio y tiempo se combinan para formar un universo cuatridimensional.

-¿Qué quieres decir con universo cuatridimensional?

-Desde este punto de vista, cada uno de nosotros, al provenir de una célula de nuestros padres y haber nacido de ellos, estamos conectados en el espacio y en el tiempo formando un único ser que se ramifica en una dimensión temporal. Entonces hoy en día las personas nos sentimos separados unos de otros porque no somos conscientes de ser secciones tridimensionales de un organismo cuatridimensional. Te pongo un ejemplo: corta un donut por la mitad, verás entonces dos círculos separados en el plano bidimensional del corte, pero lo que hay en la realidad tridimensional es una mitad de donut.

-Ah… vaya… es cierto que cada nivel superior es más complicado de entender. No me imagino como será el último.

-Jejeje, prepárate. El octavo y último circuito es el llamado neuroatómico y en él se superan todas las limitaciones mentales y físicas. La conteligencia (consciencia + inteligencia) contenida es todo el "cerebro" cósmico, igual que la pequeñita hélice de ADN es el “cerebro” local que dirige la evolución planetaria. El espacio-tiempo es superado, accediendo al inconsciente universal o extraterrestre.

-Claro, un inconsciente mayor que el inconsciente colectivo, que es únicamente de la tierra…

-Sí. ¡La finalidad de esta consciencia sería la unión con el Creador! Ojito  con lo que estoy diciendo… las realidades y universos se construyen desde aquí y se le conoce también como el nivel cuántico de la consciencia.

- ¿Cuántico? "Lo más grande se encuentra en lo más pequeño" decía Lao-Tse…

-¡Muy bueno! Es posible que las misteriosas "entidades": ángeles y extraterrestres… mencionadas hasta la saciedad por visionarios de este circuito pertenezcan a razas que ya han evolucionado hasta este nivel. Otra teoría es que ellos seamos nosotros mismos en el futuro, vete tu a saber. Los circuitos terrestres del lado izquierdo contienen las lecciones aprendidas a lo largo de nuestro pasado y presente evolutivo mientras que los circuitos extraterrestres del lado derecho constituyen el guión de nuestra evolución futura.

-¡Uf! Me han sorprendido estos últimos circuitos y aún soy muy incrédulo respecto a ellos, pero me han encantado.

-Así que ya estamos… estos son todos los niveles de los que hablaba Leary. No hay que olvidar que todo esto es solamente un modelo y que la realidad es otra cosa. Nadie afirma que existan estos circuitos; simplemente son adecuados como explicación, como cualquier otro modelo de la realidad.

-Sí, está claro… la verdad es que el camino de autodescubrimiento nunca deja de ser sorprendente.

-Conocerse a uno mismo y al universo es lo mejor que hay… los metaprogramadores estamos continuamente aprendiendo y somos cada vez más capaces de vernos a nosotros mismos operando. De modo que evolucionamos hacia la inteligencia que estudia a la inteligencia, al tiempo que va en aumento nuestra capacidad de acelerar nuestra propia evolución.

Dedicada a Paco y Cris :-)

[Esta entrada es original y ha sido escrita a través de información seleccionada de diversas páginas de Internet, agradeciendo especialmente a los autores A. Viñuela y Anton Wilson]

11 de julio de 2012

119 | ¡Estoy vivo!

Hoy os traigo una entrada invitada, escrita por un gran amigo con el que suelo conversar muy a menudo. No sabía de sus dotes de escritura -ni siquiera él mismo las sabía- hasta que me pasó este texto que, como veréis, escribió con el alma (o desde la consciencia, como prefieras). Espero que os guste tanto como a mí:


Estoy vivo.

Si alguna vez has llegado a esta evidente conclusión, quizá sepas de qué voy a hablarte.

En los últimos meses he experimentado grandes cambios en mi vida, sin que en realidad me haya sucedido nada demasiado anormal o relevante, al menos según mi antiguo baremo de los acontecimientos. El gran cambio no ha venido del exterior, sino de dentro, de mí, de mi mente.

Para ponerte en situación, hasta hace poco tiempo, solía vivir mi vida sin detenerme a pensar en que realmente la estaba viviendo, me conformaba con actuar según me pasaban cosas, la vida era una serie de acontecimientos que me venían dados por azar, y mi trabajo consistía en evitar posibles problemas, o solucionarlos si se daban, e intentar pasar algún buen rato mientras tanto. Nunca me paré a pensar en la propia existencia en sí, en la suerte de estar viviendo esa existencia, en la suerte de estar vivo, y en la infinidad de posibilidades que el mundo tenía para ofrecerme.

Quiero hacer aquí una pequeña reflexión. ¿Alguna vez te has detenido a pensar en la suerte que has tenido al nacer? Puede parecer una tontería, pero para que tu nacieras, han tenido que darse millones de acontecimientos a lo largo de la historia, que han tenido que ser así y de ninguna otra manera, para que tu pudieras vivir lo que estás viviendo. Las posibilidades de que tu nacieras, viéndolo si quieres desde un punto de vista de probabilidades, eran infinitesimales hace tan solo, por poner un ejemplo, 200 años. Tu padre tuvo que juntarse con tu madre, a su vez tuvieron que haberse juntado antes los padres de cada uno de ellos, a la vez los padres de los padres de cada uno de ellos, y así sucesivamente. Incluso tuviste la suerte o el acierto de ser el espermatozoide más rápido (¡enhorabuena!). Viéndolo ahora desde esta perspectiva, ¿no crees que has tenido una gran suerte al nacer? A esa conclusión llegue por lo menos yo, y decidí que debía aprovechar la opción que se me había dado.

Entonces, pensé: ¿y que debo hacer para aprovecharla? O lo que es lo mismo, ¿qué quiero hacer con mi vida, con el tiempo del que disponga? Y la respuesta que me vino al instante fue: No lo sé. Y si soy sincero, sigo sin saberlo. Pero si he decidido algo; haga lo que haga, decida lo que decida, ahora sé que quiero ser feliz. Quiero creer que ese es el fin último de las vidas, ser feliz, pero eh ahí la gran pregunta: ¿Qué quiero hacer para ser feliz?

Me he dado cuenta de que gran parte de mi vida no estaba, o está (todo cambio lleva su tiempo) siendo vivida para mí mismo. Fui al colegio porque era “mi obligación”, lo decían mis padres, autoridad suprema para mí por aquellos tiempos. Después de eso, me matriculé en la universidad, porque según la sociedad, y otra vez mis padres,  eso es lo que te garantiza un futuro próspero, lo que evitará que tengas futuros problemas. Y aquí estoy, estudiando Derecho, una carrera que realmente no me apasiona, pero que se supone me va a asegurar no caer en la miseria. Así pues, me pregunto, ¿cuántas de las cosas importantes que he hecho en mi vida han sido decididas realmente por mí? ¿Y cuántas de ellas además no han sido basadas en el miedo? Miedo a lo desconocido, miedo a no tener un colchón, algo que nunca me fallará en caso de problemas, miedo a vivir la vida como realmente quiero vivirla. Miedo al que va a pasar.

Ese cambio del que hablaba al principio, el que me ha hecho preguntarme todas estas cosas, ha sido, en parte, darme cuenta de que mi vida solo voy a vivirla yo. Mucha gente me acompañará en el camino, me influirá para bien y para mal, pero al final, seré yo el que la viva, seré yo el que la disfrute o padezca y seré yo el que mire atrás y sepa cómo ha sido todo el día en que me toque marcharme.  Entonces, ¿por qué no hacer lo que realmente quiero? Ahora me parece una completa absurdidad.

He pensado también en que hasta hace poco, todos los días me parecían iguales. No podía diferenciar el martes de una semana del jueves de la pasada o de cualquier día del mes anterior. Pasaban cosas relativamente diferentes, pero todo se englobaba dentro del mismo marco de rutina. Y lo que hacía yo era como máximo quejarme por ello, lamentarme por mi situación en vez de ponerle solución. No me sucedía nada malo, ni si quiera estaba triste propiamente dicho, simplemente me encontraba enormemente vacio. Indiferente.  Ahora pienso, o eso intento, que cada día es una oportunidad, de hacer o aprender algo nuevo, de sentir algo diferente, de volver a sentir algo bonito, de vivir. Porque ahora sé que estoy vivo. Antes, obviamente, era consciente de que vivía, de que respiraba y actuaba, pero no era consciente de mi suerte y posibilidades.

El tiempo pasa para todos, la vida es corta, o eso me aseguran los que han vivido mucho más que yo, y ha llegado el momento de aprovechar todos y cada uno de los momentos. No se trata, al menos en mi caso, de vivir siempre intensa o alocadamente, de vivir al límite que se diría, sino más bien de ser consciente. Que importante es eso para mí. Ser consciente de las cosas te aporta una visión diferente de ellas. Ser consciente de que estás vivo, de que solo vas a tener una vida, y de que puedes vivirla de forma feliz si así lo decides, porque al final, todo nace de ti. Al cambiar tu, todo cambia contigo, todo adquiere nuevos matices hasta ahora desconocidos, y te das cuenta de que todo puede ser maravilloso.

Aún me encuentro muy perdido en esta nueva aventura, la de conocerme a mí mismo y empezar a conocer de verdad el mundo que me rodea, pero ahora, por fin, soy realmente consciente de que estoy vivo… ¡y qué bonito es!

Sicky Supertramp

15 de junio de 2012

118 | BizBarcelona 2012

Ayer pude volver -después de dos años sin pasar por allí- al Salón del Emprendedor que se celebraba en Barcelona los días 13 y 14 de Junio, ahora renombrado como BizBarcelona.

Volví a sentir esa sensación genial de estar rodeado de personas que piensan igual que tú, a las que les apasiona emprender y quieren arriesgarse en sus vidas para llegar a conseguir algún día sus sueños.

Asistí a 5 conferencias, de las cuales me gustaron 3. La temática de los otros dos no era para nada aburrida, los aburridos eran ellos explicándolo. Antes de impartir una charla, uno debería tener feedback sobre si lo que dice va a aportar valor y sobre sus habilidades de comunicación. No me vale estar a las 15.00h justo después de comer en un auditorio y que el ponente hable todo el rato con el mismo tono de voz y utilice cien mil tópicos. Si vamos allí es en busca de un valor añadido, sino para eso me quedo en casa viendo vídeos en TED.com

Los que sí me gustaron fueron Christer Windelov, en su charla sobre Creative Leadership for entrepreneurial challenge en la que nos presentó KaosPilot, su "escuela" de emprendimiento, por decirlo de alguna manera. Una auténtica pasada de lugar, la universidad a la que a mí siempre me habría gustado ir. Tienen una manera de entender la educación diferente a la convencional, combinando perfectamente proyectos reales para compañías con la teoría necesaria, con el objetivo de que las personas que salen de allí acaben marcando la diferencia.

Dijo algunas frases muy buenas, con la que me quedo es "Develop the education you need; your own education". Es lo que he estado haciendo toda mi vida y es la realidad, ahora no puedes depender de nadie externo, incluso la educación es TU responsabilidad.

En la siguiente, titulada Cómo convencer a alguien para que invierta en mi proyecto e impartida por Ferran Núñez nos comentó varias claves imprescindibles para llegar a un inversor cuando sólo tienes 5-10 minutos para presentar tu proyecto. Era interesante, pero personalmente soy más de la opinión de Jose Torres Caravaca, el siguiente ponente que logró captar mi difícil atención. Comenta que para él es mucho mejor desarrollar y hacer crecer la empresa en base a la propia facturación y no tener que pedir créditos -con lo cual pasas a trabajar para el banco unos cuantos años- o pedir dinero a VC's

Jose a los 24 años, cuando le faltaba un semestre para acabar la universidad, se fue en lo que él creía un viaje de 3 semanas por Europa. Volvió 4 años más tarde, después de haber pasado por las principales ciudades del mundo y haber aprendido en cada una de ellas algo sobre sí mismo y sobre las diferentes maneras de trabajar y entonces empezó su Startup. "Si no vendemos, no tenemos negocio", "La creatividad nace de la angustia (Einstein)" o "haz lo que a ti te gusta y como tú quieras" fueron algunas de sus frases, así como estas cinco claves de su éxito:

-Multi-tasking team members
-Small team size
-Simplicity
-Open source products
-Admit your mistakes

Para acabar de rematar el día, me encontré por el pasillo a uno de los cracks que no esperaba ver, el genial Dídac Lee. ¡Volveremos si es posible el año que viene!

4 de junio de 2012

117 | Los Caminos de la Percepción

Llevo mucho tiempo sin actualizar… más del que había estado nunca desde que empecé este blog hace ya dos años y medio. Se debe a varios motivos, el más importante de todos ellos es el cambio de mentalidad y percepción que he tenido estos últimos meses.

¿Por qué seguir escribiendo post sobre emprender si no he montado ninguna empresa?  

Muchas veces me lo he preguntado…

Podría decir que en estos últimos dos meses mi vida ha cambiado, mi mentalidad, consciencia y forma de ver las cosas han aumentado exponencialmente. No hablo de forma de ver “el mundo” porque el mundo no es tal y como yo pensaba: existen otros mundos, otras existencias, otros lugares no físicos donde uno puede estar a través de su pensamiento, espíritu y sensaciones.

Hasta ahora sabía que existían dos mundos en los que los seres humanos podemos estar: la vigilia y el mundo onírico, el de los sueños. Este último llevo tiempo intentando explorarlo a través de los sueños lúcidos.

El tercero acabo de descubrirlo y es curioso que lo haga ahora en este momento, con 23 años. Este mundo del que quiero hablar es el mundo de la percepción completa, el mundo de la consciencia abierta, profunda y eterna.

A través de diversos métodos de pensamiento, con calma y con deseos de saber se la abren unas pequeñas puertas perceptivas. Es genial poder pasar “la puerta”, poder estar dentro y decir: ¡Aquí si que lo veo todo! Mis circuitos neuronales se modifican para darme luz, claridad y percepción completa.

Queriendo alcanzar la verdad descubres tantas cosas… tantas cosas imposibles de describir correctamente… solamente experimentando esa sensación de lucidez se entiende.

Lucidez, esa es la palabra.

Cuando uno esta allí se siente -y está, de hecho- lúcido, se da cuenta, entre otras cosas, de que el ser humano es limitadísimo en su forma “normal” de existir y vivir. Que somos realmente animales, células necesitadas de este mundo para las cuales lo más importante y básico es poder sobrevivir. A sobrevivir es a lo que nos dedicamos toda la vida y no a vivir. Dormimos, comemos y queremos sentirnos seguros. A eso es a lo que dedicamos el 95% de nuestro día. Piensa en todos los actos que realizas en las 24 horas que tienes disponibles en tu propio día, ¿Cuántas de ellas sirven a estas tres finalidades que he mencionado? Si te das cuenta es impresionante.

Te preguntas el porqué de las cosas y lo descubres, desmenuzando el acto, sentimiento o pensamiento, para después asombrarte de lo que has descubierto.

Puedes ver con absoluta claridad qué cosas importan en la vida y cuáles no. Esta es una cualidad genial, ya que te permite tener una consciencia más elevada y aumentar tu calidad de vida. Y lo triste es que te das cuenta que casi todo el mundo da mucha importancia a lo que verdaderamente no es importante y muy poca a lo que lo es, viviendo en una contradicción continua con nuestra existencia.

Puedes darte cuenta de cosas tan espectaculares como que en el mundo solo existe el ahora, que todo el pasado es fruto de nuestra mente, que no está ni volverá a estar jamás. Que la vida se compone de un segundo infinito, porque siempre es ahora, este mismo instante. Toda la historia de la humanidad se compone en el mismo segundo. El tiempo, así como la existencia, son temas espectaculares que siempre suelen surgir en las conversaciones cuando uno esta allí.

Otra cualidad que surge es la empatía. No la empatía tal y como la conocemos por la palabra, sino el sentimiento total de saber lo que vive otra persona, exactamente lo que siente como si estuvieras en su piel.

Quizá haya personas que no me comprendan del todo al escribir estas palabras a causa de los distintos niveles de percepción que tenemos los seres humanos. Un nivel de percepción significa un nivel de comprensión más alto al haber vivido aquello. El simple hecho de pensar diferente en un tema respecto a otra persona no quiere decir estar en un nivel de percepción distinto y hay que tener en cuenta que a través de las palabras nunca se puede transmitir ni una millonésima parte de lo que es algo en realidad.

Se puede pensar que digo tonterías sin sentido real ni práctico, que estoy en una etapa mística de mi vida… y no es así. Solamente he encontrado parte de la verdad, de mi verdad, y quiero compartirla.

En mi vida más que la felicidad busco esa verdad. Y lo interesante es que estoy empezando a encontrar caminos para llegar a ella. Quien lo siente, lo sabe.

El otro día lo comentaba con un gran amigo, que tiene ya su experiencia. Me decía: “Ahora si algún joven me pidiese un consejo sobre qué hacer en la vida lo único que le diría es que dedicase el tiempo a conocerse a sí mismo. Es lo más importante”

No puedo entender por qué hay personas que dedican todas sus energías y su tiempo al fútbol, a la separación de territorios, a su trabajo, a los caprichos de su cuerpo… y nada -absolutamente nada- a preguntarse acerca de la vida, de qué somos, de porqué estamos aquí, de qué hay después de la muerte o de por qué tenemos una mente que puede formularse este tipo de preguntas.

Puede que ahora no te lo preguntes porque ya lo hiciste un día y no encontraste respuestas ni supiste dónde buscarlas. Si es así, lo único que puedo decirte es… ¡sigue preguntándote y no desesperes!

Y por último…

¿Por qué seguir escribiendo post sobre emprender si no he montado ninguna empresa?  

Es cierto que llevo muchos años aprendiendo acerca de todo lo que rodea al mundo emprendedor, que monté una web que pretendía ser un negocio y la cerré al cabo de pocos meses y que llevo un año desde que acabé la universidad trabajando en una microempresa de Internet para aprender todo lo posible. Solo me falta dar el paso final, que cuando tenga que llegar, llegará. ¡Me sigue apasionando el emprender! Y mientras siga esta pasión vamos por buen camino, así que cuando me apetezca seguiré escribiendo post sobre emprender sin haber montado (aún) ninguna empresa ;-) 

Si crees que el post no tiene nada que ver con ésto, solo puedo decir que sigo intentando autoconocerme en parte para poder emprender y vivir con una visión más amplia.


19 de abril de 2012

116 | Una Nueva Realidad

Quería compartir con todos vosotros un proyecto en el que estoy metido y que me encanta... se llama 'Una Nueva Realidad'. Si queréis saber de qué va (aviso: es muy potente) podéis visualizar este seminario online que imparte Ruth Morales:

27 de marzo de 2012

115 | Crónica Maratón de Barcelona 2012

Siento esta tardanza en volver a actualizar el blog, pero últimamente me han pasado muchas cosas -todas buenas- y he estado centrado en ello, sobre todo en el plano profesional.

Tarde o temprano las explicaré, sin embargo hoy quería escribir una entrada acerca de otro objetivo que me puse hace ya 5 meses y que por fin cumplí este domingo pasado: acabar la Maratón de Barcelona en esta edición 2012.

Si me voy a los inicios, recuerdo que de pequeño, cuando iba al colegio, no me gustaba nada la clase de Educación Física (“Clase de deporte” lo llamábamos nosotros), siempre estaba buscando alguna excusa para decir que ese día no podía asistir a la clase o simplemente hacía campana con algún amigo. No era buen deportista y recuerdo que en las carreras de distancia siempre quedaba de los últimos: odiaba correr.

Cuando acabé el colegio y empecé la universidad me apunté durante varios años al gimnasio, eso me gustaba más, ya que el esfuerzo no era prolongado, era solo en momentos puntuales. Pero el caso es que empecé poco a poco a correr en la cinta unos minutos al día y, como me encantan los retos, alguien me dijo que sería buena idea apuntarse a la “Jean Bouin”, una carrera de 10km en Barcelona. Era en noviembre del 2010. A mí 10km me parecían una pasada, nunca había estado corriendo más de 30 minutos seguidos en mi vida. 

Acepté el reto y me apunté con dos amigos más. Entrené durante 3 ó 4 semanas, la mayoría de veces en cinta y nunca más de tres cuartos de hora seguidos. El día de la carrera sufrí como un desgraciado, acabé sin respiración casi, completándola en 52 minutos.

De ahí me cogió el gusanillo de correr, sin embargo no volví a entrenar más o menos en serio hasta la Jean Bouin del año siguiente (este noviembre pasado), completándola en 47 minutos y acabando fresco y no destrozado como la otra vez.

Justo esos días un gran amigo de la infancia, Nacho, con el que fui a la última Jean Bouin me sugirió la idea de apuntarnos a la Maratón de Barcelona de 2012, el día 25 de marzo. Él la había completado el año anterior y según lo contaba parecía algo espectacular. Me lo pensé unos días, ya que tenía pinta de ser algo muy difícil, pero la verdad es que lo tenía claro: siempre me tiro a la piscina con estas cosas. 

Así que nada, a inscribirse (50€) y a descargarse el programa de entrenamiento, que duraba 14 semanas. Empecé el día 12 de diciembre con 8km y he ido apuntando en una agenda todos los entrenos que he hecho. En total 468km, la semana que hice menos fueron 16, porque estuve enfermo y la semana que más 49km. Los entrenos más largos fueron dos de 28km cada uno. Hubo días en los que tuve que salir mientras llovía, otros a las 12 de la noche, otros con un frío increíble (recuerdo un día que llevaba dos sudaderas, gorro y dos buff para el cuello…) y otros en los que hubiera dado cualquier cosa por no tener que cambiarme y salir de casa. Y como no, también muchos otros que me apetecían y en los que tenía sensaciones geniales. Tengo mucha suerte de tener cerca de casa la carretera de les Aigües, una pista de tierra de 9km de distancia desde la que se ve toda Barcelona y a la que va todo el mundo a entrenar o a dar un paseo.

Siempre he seguido más o menos la misma línea de entrenamiento, que era no caminar nunca y correr a un ritmo normal, sin prisas y sin cambios bruscos de velocidad. Y eso no es lo recomendable para preparar una maratón.

Me compré un cinturón en el que puedo llevar una botella de 50cl para el agua y tiene un bolsillo para poner los geles. Los geles son algo que solo había probado dos veces en los entrenos y la verdad que sirven para recuperarte un poco cuando estás fundido, pero no hacen milagros.

Bambas siempre he utilizado las mismas, unas del Decathlon que no sé lo que me costaron pero seguro que no eran más de 15€ y me han ido genial... para todos aquellos que crean que se necesitan unas bambas de marca para hacer estas distancias.

camiseta marató BCN

Y así casi sin darme cuenta llegó el gran día. Creía que de los nervios me costaría dormirme el sábado pero no fue así. Dormí bien 5h, ya que tenía que levantarme a las 6.45h, la salida era a las 8.30h desde Plaza España. El viernes había ido a buscar el dorsal, con el número 16128, una camiseta muy maja y el chip que te pones en la bamba para controlar tu tiempo por cada paso de 10km.

Llegamos con bastante antelación y aquello estaba a petar de gente: casi 20.000 inscritos. Después de dejar la mochila en el guardarropa ya fui directo a mi cajón de salida, el de tiempos para más de 4 horas. Ambientazo increíble y casi nada de frío para ser tan temprano. A y media se dio la salida, pero nosotros que estábamos atrás de todo salimos casi 15 minutos más tarde. Sabía la consigna, me la había repetido a mi mismo mil veces y la dijo el ultraman Josef Ajram hace nada: ser MUY conservador si es la primera maratón.

maratón Barcelona

Así que hice caso a Nacho, que me había dicho que buscase a alguien que llevara un ritmo que me gustase y le siguiera. Empecé a seguir a un tío grandote, pero a los 3 km se puso a caminar, así que le adelanté y busqué a otro, que me duró 3 km más y luego también se puso a caminar. No tuve mucha suerte en este aspecto jajaja. Mis dos objetivos eran llegar a la meta y no caminar en ningún momento durante todo el recorrido. 

Cerca del km 8 me sentí mal, muy cansado, pero al cabo de unos minutos se me pasó. Siempre hay altibajos. Empecé a seguir a una señora mayor de Suecia que tenía pinta de haber hecho varias maratones, ya que en su camiseta ponía “Marathon World Tour” o algo así. Iba despacito claro, pero a mí ya me iba bien ese ritmo, que esto es muy largo. Para que os hagáis una idea, hacía 10km en 1h10min, cuando perfectamente puedo bajar de los 45min. Iba con la calma.

Seguí a la señora Sueca hasta la media maratón, 21km, donde se puso a caminar. Entonces tuve que continuar sin mi “guía” y decidí que a partir de entonces ya no seguiría a nadie. Antes me había encontrado a mi primo y a mi tío por la calle, me hizo mucha ilusión ver caras conocidas entre tanta gente.

Cada varios km había puntos de avituallamiento, donde te daban agua, esponjas mojadas, bebida isotónica y en algunos también geles y fruta. Bebí muchísimo, no sé cuantas botellas y tomé 4 geles a lo largo de la carrera, en los km 23, 30, 37 y 40. Me sorprendió mucho el ambiente del recorrido, miles de personas a los lados animando, aplaudiendo, cantando, tocando instrumentos e incluso ofreciendo comida a los participantes. Además como tu llevas el dorsal con tu nombre inscrito te animan aún más: “Venga Pablo, ánimo”, “Vamos Pablo, se te ve fresco, sigue así”, “Vinga Pablo, que no et queda res, l’últim esforç!” “Ya no queda nada Pablo, vamos, vamos, lo estás haciendo muy bien!” Creo que nunca en un día me han llamado tantas veces por mi nombre, eso da unos ánimos impresionantes cuando estás allí y lo único que puedes hacer es darles las gracias.

marató Barcelona planol
(haz click para ver el recorrido en grande)

A partir del km 25 empecé a estar cansado de verdad, en el 30 me dolían las piernas muchísimo y en el 35 el doble, tanto que aunque quisiera por estar bien de pulmones y cabeza no podía ir más rápido. Empecé a sentir un dolor muy fuerte en la parte de atrás de la rodilla derecha, en un ligamento, temía que se me agarrotara de alguna manera y no poder doblar la pierna. Aun así, pensaba, continuaría aunque fuese a pata coja. Los km se hacían cada vez más largos, no se terminaban nunca… al final mucha gente caminaba y eso me desanimaba. Pensaba: "¿Para qué haces una maratón si vas a caminar? ¡Para eso te das un paseo! Aquí si se viene al menos se hacen las cosas bien." Pero nada, yo a lo mío, también había mucha gente que no se paraba por nada. Grandes.

En el km 39 vi a un chaval que tendría mi edad tirado en el suelo, desmayado, con una manta térmica y varias personas de la Cruz Roja a su alrededor. Vaya putada, pensé. Justo cuando faltan 3km… espero que a mí no me pase nada. Los últimos 2km estuve tirándome agua encima todo el rato y bebiendo porque hacía bastante calor e iba corriendo como un zombi, con la cara desencajada del esfuerzo. Después de lo que pareció una eternidad vi la última curva, ya repleta de gente a los lados, muchísima gente aplaudiendo y animando y encaré los 200 metros de la recta final. Ahí es cuando me di cuenta de que por fin había conseguido lo que llevaba tanto tiempo preparando y sin quererlo me puse a llorar. Entré en la meta acompañado de un japonés/canadiense muy majo que llegó al mismo tiempo que yo y el cual había visto a la salida. 


5 horas 8 minutos y 19 segundos más tarde volvía a estar en la Plaza España, esta vez con una medalla colgada al cuello y la satisfacción indescriptible de haberlo conseguido:  

(llegada a meta, soy el de blanco con pantalones azules)

Hoy, un par de días más tarde, casi no puedo ni caminar de lo que me duelen las piernas. Me he dado cuenta de que lo difícil no es acabarla, sino no dejar de correr en toda la carrera, el esfuerzo mental que tuve que hacer fue enorme. Con un poco más de entreno podría haber evitado esto y bajar de las 5 horas de tiempo, pero para ser la primera estoy muy contento. De momento ahora descansaré del Running una buena temporada y ya se verá cuál será el próximo reto. Animo a todos los que estéis leyendo esto que probéis esta experiencia algún año de vuestra vida, no os arrepentiréis, os lo puedo asegurar.

medalla marató Barcelona

Aprovecho desde aquí para dar las gracias a mi universidad (@UICbarcelona) por patrocinarme, ya que me dieron el importe de la inscripción, un par de créditos que me faltaban de libre configuración y una sudadera que llevé el domingo. 

También agradecer a la persona que me animó a apuntarme, me ha dado consejos y siempre ha estado allí: Nacho Oriol. Un grande del deporte.

Y por supuesto a todas las personas que me han animado de una forma u otra durante este tiempo. Gracias a todos.


meta maratón

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